
No me banco tu distancia
capital de mi Argentina;
el misterio de tu magia
adormece mis retinas.Tengo todo aquí, en el “cuore”
que es de fierro y es llorón;
tiene fibra, tiene fuerza,
pero es tierno y es buchón...Porque vi las marquesinas
de El Maipo y el Nacional,
y brillar a tus artistas
en el cierre semanal.
Por Lavalle y por Florida,
luces y estrellas pasear,
y la luna riopletense
en tus aguas navegar...Por San Telmo y San Cristóbal, retumban los tamboriles,
de sabia negra de antaño, danzando en los adoquines.
El ritmo de los candombes, darle vida al empedrado,
y un curda contarle al vino, las cuitas de su pasado...Ese broche matinal, en un boliche de Suárez,
con una amiga cualquiera, servilleta, pucho y lápiz.
Dos fecas con medialunas, endulzar la amanecida,
y con los rayos de sol, ponerle al verso la rima.Cuando anduve por tu asfalto,
con penas, llorando amor,
encontré tu noche amiga
que hizo trizas mi dolor...
Se acrecienta mi nostalgia,
madre reina, mi ciudad,
cuando algún fuelle me quiebra,
con un trago, o algún vals...De Mendoza y de Garay, de Buen Aire te llamaron,
y el zorzal de los cantores fue tu ilustre embajador,
aunque muy lejos, me tira recordar tu inmensidad.
¡Deslúmbrate y ... Argentina, mi capital federal...!