EL OVEJERO DE MI TIERRA

José Grimaldi
Santiago Ampuero

 

No es el gaucho de la pampa

ni el "cow boy" de la pradera,

ni es el huaso, ni es el charro,

el ovejero de mi tierra.

 

Es el símbolo viviente

del empuje y la paciencia,

frente al viento que lo curte

y al silecio que lo aprieta.

 

Va clavado en su caballo,

tranco a tranco, legua a legua,

con la voz guardada adentro

y la vista siempre alerta.

 

Ni usa típicos vestidos

ni le cuelgan pistoleras.

No le teme a las lloviznas

ni a los fríos que lo queman.

 

Va tenaz tras de su "piño"

-mar de lana- por la senda.

Y a su mágico silbido

corre el perro de faena.

 

Yo lo he visto muchos días

empeñado en su tarea.

Y lo he visto muchas noches

contemplar las estrellas.

 

Solitario y pensativo,

siempre tras de sus ovejas,

¡es un rey sin trono fijo

el ovejero de mi tierra!