LA DIFUNTA CORREA
Rene "Lito" Rodríguez

Quetrolauquen

 

Desde Osorno pasé por la Argentina

y una noche estrellada la vi

con un velo enterito de blanco

junto a su niñito a encontrarme salió.

 

Por qué lloras, le dije, mi niña,

por que sufres tanta desilusión

“sólo quiero beber un poco de agua

para mi hijo que muero de sed”.

 

Como pudo morir un amor así

como pudo morir esa noble mujer,

no se puede jamás a una niña feliz

condenar al más grande dolor.

 

Desde aquel día no he vuelto a encontrarla

desde ese día desapareció

sólo tengo en mi mente el recuerdo

de aquella pobre niña que la sed mató.

 

A la orilla del mar un recuerdo

tembloroso me puse a rezar

y le pido a mi Dios que la guarde

a ella y a su hijo que la paz encontró.

 

Como pudo morir un amor así…