Quisimos decirnos tanto,
pero más pudo la tristeza,
tus ojos con lágrimas
y mi garganta un puño,
tejieron nuestros dedos
el adiós en silencio.Y ahora que estás tan lejos,
tan lejos estás en todo,
quiero volver al recuerdo
la forma de tus labios;
que la noche cómplice
por los míos yo he besado.Si hacia mi te trajeran
las brisas en un velero
y en la espuma del arroyo
llegaran tus caricias,
qué importa que el reloj
haya viajado tanto.Y ahora que estás tan lejos,
tan lejos estás en todo,
quiero volver al recuerdo
la forma de tus labios;
que la noche cómplice
por los míos yo he besado.Sabiendo que así, así,
de los dos uno somos,
no fue un adiós.