Para cantarle a la vida yo necesito
amar las cosas sencillas de cada día,un tibio sol que me alumbre en mi camino
y un suave viento que limpie lo que respiro.
Para cantar me basta tu mirada
serena y dulce cómplice, amiga
del buen consejo de un amigo en su momento
y la conciencia abrigando sentimiento;
para cantar me basta la ternura
de un dulce beso en la despedida
y una guitarra trasnochando melodía
para seguir brindando por la vida.
Para cantar tan solo necesito
tener el tierno beso de mi hijo,
mirar la vida en sus ojos la alegría
y en su sonrisa una dulce melodía.
Para cantar tan solo necesito
la mano franca de un buen amigo,
el pan caliente en la mesa de mi viejo
estar en paz con Dios y conmigo.
Para cantar es todo cuanto pido
de estar en paz con Dios y conmigo.