Dónde
estarán esos tiempos de antaño,
cuando la flor era más que un regalo,
la soledad era fiel compañía
para encontrar nuestro mundo interior.
Dónde
estarán esos tiempos de antaño,
tiempos de niños y juguetes de palo,
de primaveras en tu propio patio
de pan del bueno, sendero y dulzor.
Y
caminar tomados de la mano,
tenía tu alma y mi corazón;
copos de nieve sobre tu cabello,
la luna y el cielo, tu beso, tu voz.
Dónde
estarán esos tiempos de antaño,
tiempos de hablar y de ser escuchado,
de compartir el silencio su encanto,
humilde manto que nos cobijó.
Y caminar...
Si
esto es soñar por qué despertamos,
soñar despierto se siente mejor,
soñar despierto se siente mejor,
soñar despierto se siente mejor.